La exigencia de un club como Chicago es muy grande. El objetivo está siempre puesto en lograr el ascenso. El 2017 no es la excepción y para eso el Torito contrató a Sergio Rondina, tras su paso por Primera División al frente de Arsenal.

Lejos de sacarse presión, el Huevo, en un alto de la pretemporada que el plantel lleva a cabo en Moreno, fue claro :“La meta es terminar entre los dos primeros de la tabla”.

-Sí. Uno siempre toma a un club con mucha responsabilidad, pero al tener el apoyo todo se potencia. Tuvimos buena recepción y a uno le da más ganas de que le salgan bien las cosas. El hincha de Chicago quiere que el equipo sea protagonista en la segunda parte del torneo y eso intentaremos.

 Más allá de las menciones de Primera, en su momento la única charla que tuve fue con los dirigentes de Sarmiento. Luego me reuní con los dirigentes de Chicago y hubo buena predisposición de ambos lados. A mi entender, el plantel con trabajo puede mejorar mucho. Es un buen equipo, al cual le tenemos que encontrar un equilibrio defensivo sin perder el protagonismo que tuvo en la primera parte del torneo. Lo que genera este club fue otro de los motivos que pusimos en la balanza a la hora de asumir.

-Fueron 10 meses en Primera que me gustaron mucho, pero me crié en el Ascenso. Ojalá podamos volver dentro de seis meses con Chicago, que fue el club que nos vino a buscar. Aprendimos mucho como cuerpo técnico y creo que estuvimos a la altura de las circunstancia en nuestro paso por Arsenal. Obviamente que soñamos con volver y ojalá sea con Chicago, que por historia y convocatoria se lo merece.