El calendario marca dos fechas consecutivas cargadas de emociones intensas. El 13 de febrero, Día del Infiel, y el 14 de febrero, Día de los Enamorados. Dos jornadas que comparten un denominador común: el impacto emocional profundo. Desde la cardiología, este contraste no pasa inadvertido, porque el corazón no solo late: responde al estrés emocional de forma concreta y, a veces, peligrosa.
Desde la Federación Argentina de Cardiología (FAC), se destaca la importancia de la construcción de relaciones humanas sanas, verdaderas, amorosas que fomenten la salud cardiovascular.