Luego de idas y venidas, la Cámara Argentina de Comercio (CAC) informó que en el caso de tarjetas de crédito, se establecerá en lo inmediato una baja del 0,5 por ciento, y luego se aplicará una reducción paulatina en un plazo de 4 años hasta llegar al 1,8 por ciento.

En el caso de las tarjetas de débito, el arancel descenderá inicialmente del 1,5 al 1,2 por ciento, hasta converger al 0,8 por ciento en 2021.

La iniciativa que desahoga un poco a los comerciantes, y que podría repercutir en una merma del precio de los productos, habilita al gobierno a reactivar en el Congreso la reforma de la Ley de Tarjetas de Crédito, un tema que también preparan distintos partidos de la oposición.