Newell`s, que sufrió a los siete minutos la salida del lateral derecho José San Román por una lesión muscular, se vio obligado a cambiar el dibujo táctico: Sills bajó a marcar el lateral derecho, donde sufriò horrores con la zurda de Benítez, y el ingresado Víctor Figueroa jugó de volante central.

El local  buscaba con pelotazos a Amoroso, Maximiliano Rodríguez y Scocco, quienes rotaban y aparecían libres, junto a Formica, mientras Independiente jugaba igual, con una gran vocación ofensiva, que lo llevaba a desprotegerse cuando la perdía en el medio.

El juez Fernando Espinoza tuvo un arbitraje erróneo que favoreció al local en el primer tiempo, cuando no midió las infracciones con la misma vara, al extremo que amonestó a Sánchez Miño por protestar y a Walter Erviti por una infracción común, y no hizo lo mismo con faltas desde atrás y más violentas de Moiraghi y Domínguez.

 La jugada del empate: a los 17` Espinoza sancionó con falta un forcejeo entre Sánchez Miño y Amoroso, la acción derivó en un centro de Formica a Maximiliano Rodrìguez, por la derecha, quien mandó el centro de primera y la pelota le pegó en el brazo derecho extendido de Erviti (llegó a la quinta tarjeta amarilla). Penal y empate de Scocco, que sacó un latigazo seco, al poste derecho de Campaña.

Independiente mostró su mejor repertorio en el complemento y otra vez a los dos minutos el pibe Benítez lo ubicó a Emiliano Rigoni desde la derecha hacia el medio y el volante ofensivo enganchó hacia adentro y sacó un zurdazo furibundo, que entró abajo, junto al primer palo de Pocrjnic, en el gol que comenzó a acercar el resultado a la justicia.

El visitante continuó con su planteo de buen juego y así Gigliotti convirtió el tercero a los ocho minutos, anulado por posición adelantada, y Rigoni remató apenas alto a los 20.

Newells era la antítesis porque abusaba del pelotazo a sus volantes ofensivos y delanteros, o recurría al centro salvador.

Hasta que a los 26´  Ezequiel Barco, el pibe de  de Villa Gobernador Gálvez, enganchó y amagó ante Sills por la izquierda y le metió un centro magistral a Emanuel Gigliotti, quien clavó un cabezazo de manual y la amartilló abajo, junto al primer palo, para comenzar a asegurar la victoria.

Newells estaba tan desorientado que a los 31` Sebastián Domínguez, uno de sus baluartes defensivos, cometió el segundo error cuando se la dejó a Gigliotti por la derecha, quien gambeteó al arquero en velocidad y definió de zurda, con el arco desguarnecido.

El gol de Maximiliano Rodríguez, en el segundo minuto de adicional, recordó la capacidad ofensiva del escolta: centro de Isnaldo, cabezazo de "Maxi", volea de Scocco, salvada del arquero y derechazo de Rodríguez, desde la derecha, para destacar la entrega de este equipo, que marcha segundo a pesar de que le deben tres meses de sueldo.

Triunfazo de Independiente, que se floreó con el buen juego de Benítez, Rigoni y Gigliotti, y la gran noche de Bustos y Tagliafico, y que ahora no sólo piensa en la Sudamericana sino en la Libertadores.