La UOM, Uocra y Smata, en diferentes tonos pero con la misma partitura, exigen medidas, léase "decisión política" del gobierno nacional, para frenar el tobogán del empleo y la producción industrial. El metalúrgico Antonio Caló cumplió la advertencia de llevar a sus trabajadores a Plaza de Mayo, para exigir la protección del sector fabril.

La construcción, como madre de cientos de actividades, cayó desde la gama que abarca obra pública hasta llegar a quienes viven de las changas, dijo Gerardo Martínez (Uocra). Las cifras lo avalan. Ricardo Pignanelli, de Smata, alertó que las "pomposas" estadísticas sobre venta de 0 km tienen motor en cuanto a autos importados, mientras la producción nacional sigue en merma.


Los tres jefes sindicales, con diferentes alineamientos respecto de la CGT, hablan de "falta de gestión" y "decisiones".

El tobogán no da respiro en la UOM: "La industria viene en caída libre", musitan y vociferan en la sede de Alsina casi Bolívar. "De 250.000 empleos pasamos a 230.000, 231.000", reflexionó Caló. La cuenta es simple, 20.000 empleos menos y 14.000 suspensiones. Para quien tenga dudas, Caló dejó la invitación de recorrer las fábricas "y mirar la cara a la gente".