En el Puerto, las sensaciones sobre la temporada son buenas. El secreto pareciera estar en que los precios sean accesibles.

Al sur del centro de Mar del Plata se encuentra el puerto, un sitio característico que es visitado por un alto porcentaje de los turistas que eligen veranear en La Feliz.

Allí se pueden observar restaurantes para degustar pescados de una calidad extraordinaria, locales de ventas de conservas de mariscos y puestitos donde se expenden productos regionales: todas esas variantes aparecen con un paisaje de fondo muy atractivo, con lanchas coloridas, barcos de gran tamaño y lobos marinos que de vez en cuando sorprenden al salir del mar.

Lógicamente, este paseo impostergable suma adeptos en los días en los que las condiciones climáticas no ayudan a los amantes de la playa. Por ese motivo, “Crónica” aprovechó la jornada de ayer, en la que el tiempo estuvo muy nublado, para hacer una recorrida por las distintas propuestas que ofrece el lugar.

Aunque un alto porcentaje de los comerciantes de La Feliz coincidan en que la temporada no es del todo gratificante y que solamente levanta los fines de semana, en el puerto el panorama es totalmente opuesto. Al menos así quedó en evidencia durante nuestra visita, teniendo en cuenta que todos los restaurantes lucieron colmados en el horario del almuerzo, a tal punto que en varios de ellos era necesario hacer una fila y esperar afuera para poder ingresar.

En ese contexto Ángel, el encargado de uno de los locales más conocidos de la zona, nos contó que sus sensaciones son muy buenas en cuanto a la cantidad de personas que van a comer y que los precios continúan estables.

“Si bien en la temporada hay días muy dispares, teniendo en cuenta que tenemos algunos muy buenos y otros muy malos, aparentemente la cosa viene bien y esperamos que levante mucho más a partir de la segunda quincena. Para esto mucho tiene que ver los precios que pusimos para este año, teniendo en cuenta que aumentaron muy poco y son accesibles para los clientes. Para que se den una idea, el promedio para comer es de 250 pesos por persona. Tratamos de mantener los precios para atraer más gente”, explicó.

Se la rebuscan Siguiendo con el rubro de la cocina, otro de los locales característicos e históricos del lugar también tuvo la fortuna de verse muy completo. Ahí, Miguel, quien estaba a cargo del local, mantuvo la tendencia favorable de su competencia. “Recién arranca pero la temporada parece buena. Nosotros acá trabajamos bien siempre, porque el puerto es una visita obligada y, si venís a Mar del Plata, tenés que pasar sí o sí. Lo complementamos con un show, que es lo que a la gente la entretiene. Tenemos música, tanto nacional como internacional. Cuando no es día de playa estamos a full. Trabajamos bien todas las noches y de día solo cuando está nublado o llueve”, confesó.

Y de inmediato hizo una mención respecto de la calidad de la mercadería y sobre los precios. “Hicimos un cálculo y llegamos a la conclusión de que el aumento con respecto al año pasado es entre el 10 y el 15 por ciento. Nosotros nos abastecemos en un 80 por ciento de la mercadería pesquera y eso lo podemos sostener, pero algunas otras cosas, como el vino, aumentan y tenemos que elevar el precio. Siempre las consecuencias las paga el consumidor. ¿El promedio para comer acá? Oscila entre los 250 y 280 pesos con vino y postre incluidos”



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