El peronismo está en ebullición, hay una fuerte convicción: que Sergio Massa está bajando en las encuestas. Dicen también que la elección marcará una polarización entre el modelo de Macri y el del kirchnerismo, sin lugar a grises.

La "ancha avenida del medio" que supo interpretar el massismo en su momento, está en franca caída. Que también el gobierno nacional juega a polarizar porque quiere tener de enemigo al kirchnerismo y no al massismo, porque se le parece más.

En los búnkers peronistas, aseguran también que Massa está perdiendo votantes y que, de cada diez votos que pierde el hombre fuerte de Tigre, ocho van a Macri. Para el peronismo, Massa se parece tanto a Macri que la gente vota el original antes que lo que perciben como una copia que no conocen mucho cómo es.

Luego surgen los nombres de quiénes irían a la interna. Hay dos bandos definidos: el de Cristina y Scioli, con mayoría de intendentes, y el de Randazzo, que se va armando de a poco, con un puñado de intendentes y el respaldo del Movimiento Evita de Fernando "Chino" Navarro y Jorge Taiana, entre algunos referentes de peso.

Randazzo se paseó esta semana por el Senado, donde obtuvo una foto con algunos de sus aliados, entre ellos Juan Manuel Abal Medina, un ex jefe de gabinete de Cristina.